Hacer oídos sordos

Hacer oídos sordos

Cuando me quedé embarazada de mi primer hijo, que ahora ya tiene poco más de dos años, tenía la sensación de que mucha gente se creía con derecho a darnos consejos o juzgarnos, como si no tuviéramos suficiente criterio por el simple hecho de ser padres jóvenes.

Soy consciente de que hay mucha gente cotilla y entrometida, pero todo tiene su límite. Una cosa es preguntarte por curiosidad “¿De cuánto estás?” o comentar “¡Qué poquito te queda!” y otra muy diferente es decir directamente “¿Y cuántos años tienes?”, ¿a caso se lo pregunto yo a usted señora? Pero el colmo de los colmos viene cuando hay quien va más allá. Estando de siete meses tuve que ir a comprar un bote de pintura y la cajera, ni corta ni perezosa, me miró de arriba abajo y me preguntó:

– ¿De cuánto estás?
– De siete meses.
– Y ya puedes con el bote de pintura.
– Sí, son sólo 2 litros.– Me cobró lo que me tenía que cobrar y me dijo:
– No hagas tonterías.– Me dejó tan sorprendida que no supe que decirle y me fui.

Siempre me quedará la duda de si me hubiera hecho el mismo comentario si hubiera aparentado diez años más. Tuve la sensación de que al ver que era joven supuso directamente que era una inconsciente, una irresponsable y además ignorante.

Cuando me convertí en madre me di cuenta de que en esto de la maternidad y la paternidad no hay verdades absolutas, cada niño y cada familia son un mundo y a todos no nos funcionan las mismas cosas. Durante estos dos años he tenido que justificar una y otra vez nuestras decisiones con respecto a la crianza de nuestro hijo, algunas veces hasta tal punto que me han entrado ganas de decir: “Sí, sí, tienes razón”, sólo para que me dejaran un poquito en paz. Pero lo cierto es que no me da la gana. No tengo nada de lo que avergonzarme, estoy orgullosa de la manera en la que criamos a nuestro peque, es nuestra decisión y nuestra vida y los juicios de los demás me entran por un oído y me salen por el otro.

Ahora que estoy embarazada de nuevo, parece que la gente se entromete menos, no sé si porque ya no soy primeriza o porque hago menos caso de lo que me dicen.

Y aunque parezca que no, lo cierto es que vuestros comentarios sí que me interesan ¡y mucho! Será que en el fondo soy igual de entrometida y dentro de unos años iré persiguiendo embarazadas. ¿Os ha pasado a vosotros algo parecido? ¿Estoy equivocada y la gente se entromete igual tengas veinte, treinta o cuarenta? ¿Es lo mismo cuando eres primeriza que cuándo no lo eres?

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2 comentarios en “Hacer oídos sordos

    • A mí también me pasaba eso, parecía que se compadeciesen de mí por ser madre joven o me mirasen mal tachándome de irresponsable, asumían que por se joven no era un niño buscado, mi vida era un desastre, no tenía estabilidad…

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